domingo, 4 de abril de 2010

El netaudio es... música surf

Y otra nueva sección para el blog, a ver cuántas se mantienen al final… Lo que pienso hacer aquí es recomendarte de vez en cuando algunos lanzamientos dentro de un estilo musical en concreto, incluso de aquellos que no son frecuentes dentro del netaudio.

Por eso he querido empezar por la música surf instrumental, ideal para animar cualquier fiesta con aspiraciones retro. Lo cierto es que apenas he encontrado tres discos que sigan la estela de Dick Dale, los Surfaris y demás, al margen de alguna canción suelta como la de El Sarcasmo que pusimos en el segundo programa de Intangible 23.

En primer lugar tenemos a The Original Onions con su álbum Grill Skills (grabado en 2000 y disponible en el Internet Archive). Al parecer es el único trabajo de este grupo de Ohio que ya se ha separado, y nos ofrece 18 temas muy fieles a los esquemas de la música surf. A destacar las versiones de temas de bandas sonoras como “A Shot In The Dark” y de la canción “I Ran”, originalmente un éxito de pop sintético ochentero para A Flock Of Seagulls.


Luego está al grupo europeo The Pharaos, que se llaman igual que la antigua banda de acompañamiento de Sam The Sham (¿te acuerdas de “Wooly Bully”? pues mira el vídeo de la canción en Youtube). Pero a lo que iba: estos Pharaos tienen un EP editado en 2005 en la netlabel sueca Kryptonit. Se llama The New Pharaos e incluye cuatro dosis surferas de alto voltaje, con nombres tan sugerentes como “Mission Bucharest” o “Warsaw Express”.


Y para terminar, un descubrimiento reciente: Granito (2008, Bancamp), álbum homónimo de uno de los proyectos musicales del también dibujante Paco Alcázar. Aunque no te suene su nombre, lo tienes que conocer en esa faceta si lees El PaísEl Jueves o Rockdelux

Mientras que la música de los Original Onions y The Pharaos nos remite sin duda alguna a las soleadas playas californianas, en este caso hay que echarle un poco más de imaginación. Con la colaboración de Laura Rodríguez al bajo y la caja de ritmos, Alcázar ha dado forma en este álbum a lo que él llama post-surf, lo cual significa que las sonoridades guitarreras permanecen más o menos reconocibles, pero que las melodías han quedado envueltas en un halo de apatía y misterio. No valdrá para animar el cotarro como los discos anteriores, ¿y qué? Me parece una idea muy interesante, y este trabajo me ha servido de introducción al universo musical de Paco Alcázar, al que da salida a través de su propia discográfica, Mal Amigo. Aunque, un momento, ¿éste no será también el Paco Alcázar que estaba en Humbert Humbert? Caray.

Ah, y si conoces algún otro lanzamiento de netaudio surfero, no dudes en dejarnos un comentario.

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