viernes, 26 de noviembre de 2010

El netaudio es... krautrock

Portada del disco de Julian Cope sobre krautrock


Tiempo de retomar esta sección donde nos centramos en un género musical (cuanto más rebuscado, mejor) para reseñar sus principales ejemplos dentro del netaudio. En este caso, habrá que explicar antes lo que es el krautrock (puedes mirar también la entrada de la Wikipedia) al no tratarse de un término demasiado conocido.

Sin pretender añadir nada a lo que han dicho expertos como Julian Cope o Piero Scaruffi, podemos definir el krautrock clásico como la música experimental hecha en Alemania a finales de los años sesenta y principios de los setenta.

Tomando como punto de partida los descubrimientos de grupos americanos como The Jefferson Airplane y la Velvet Underground, numerosos músicos (la versión en línea del libro The Crack In The Cosmic Egg ofrece un listado exhaustivo) incorporaron elementos de la por entonces primitiva música electrónica, la psicodelia y las culturas no occidentales.

Ocurre que no todas las bandas alemanas de aquella época tocaban en realidad krautrock ni eran tan originales (las había que hacían rock duro, como Birth Control). Y del mismo modo, desde los años noventa han surgido bandas que, sin ser necesariamente de Alemania, prosiguen de forma más o menos consciente el legado de los grandes del krautrock.

Ahí podríamos inscribir por ejemplo a Ga'an de Chicago. Su álbum homónimo editado en Records On Ribs, y distribuido primero en formato casete, recibió la máxima recomendación por parte del bloguero italiano El Dino y eso ha sido lo que me ha animado a escribir este artículo.

Escuchando la música de Ga'an se perciben guiños a los franceses Magma y los italianos Goblin, pero el aire místico remite directamente a una de las grandes y más desconocidas formaciones de krautrock: los Popol Vuh de Florian Fricke. De hecho, hay quien ha sugerido que ahora que Fricke ya no está entre nosotros, Ga'an podrían hacerle las bandas sonoras al director de cine Werner Herzog. No cuesta imaginarlo, con esos sintetizadores saturados, esa batería galopante, y la voz de Lindsay Powell empleada como otro instrumento más que persigue el éxtasis.

Y si Ga'an recuerdan un poco a Popol Vuh, los barceloneses Qa'a (¡esos nombres con apóstrofes!) pueden considerarse dignos sucesores de Can. Su segundo álbum Chi'en está disponible desde Bandcamp y se masterizó en Alemania en el estudio de otra banda mítica, Faust, así que la filiación con el krautrock la tienen más que reconocida.

En cualquier caso, insisto en que Can es la mayor influencia en este estupendo disco que ofrece actualizados los mismos parámetros de intensidad rítmica, desmadre guitarrero y pura exploración sonora (compensados con un momento de calma final donde suenan las guitarras acústicas) que hicieron célebres a Damo Suzuki y compañía.

Hablando de Suzuki, este cantante japonés se ha labrado su propia trayectoria después de abandonar Can en 1973, tocando con músicos experimentales de todo el mundo. Una de esas bandas es Now, y junto a ellos aparece en "Metro Girl", tema de ¡veinte minutos! incluido en el recopilatorio Clinical Jazz de la netlabel rusa Clinical Archives.


En esa misma discográfica virtual encontramos también a Pigeons & The Insane Porridgemakers, autores de Le Voyage, sin duda uno de los mejores discos netaudio del año 2009. Aquí la conexión krautrroquera es más bien con Amon Düül II; lo curioso es que, mientras que las aportaciones de los grupos alemanes antes citados (y de otros como Neu! o Tangerine Dream) están más que asimiladas a estas alturas, casi nadie se ha atrevido a imitar a mis queridos Amon Düül II.

The Insane Porridgemakers tampoco lo hacen, pero sí que se les nota ese mismo espíritu comunal e irreverente que tanto me gusta y que no hace ascos a ningún estilo, ya sea la ópera, el cabaret o el spoken word.

Y si bien con esto ya daba para terminar el artículo, decidí hacer una búsqueda en el Internet Archive para ver qué más encontraba etiquetado como krautrock. Entre lo poco decente que había, destaca el álbum de unos tal KrautTower (creo que son brasileños), el cual debió ser fruto de una jam session pasada de rosca. Algo irregular, aunque se deja escuchar.

En el Internet Archive han colgado asimismo su música Das Hertz e Ikô, dos grupos alemanes que se declaran seguidores del krautrock y cuyas extensas discografías todavía no me he animado a explorar.

Bueno, ahora sí que voy acabando, y lo haré recomendándote un par de discos hechos en España: los últimos de Lüger y Schwarz, disponibles desde la plataforma Bandcamp, bajo Copyright pero en descarga gratuita. Otra prueba más de que el krautrock sigue vivo y se ha convertido en un estilo internacional.

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