viernes, 16 de julio de 2010

'The Faust Cycle', tercer cacho

Recapitulemos: en el segundo cacho, Ergo (que había ido a entregar un paquete a casa del alquimista doctor Faustus) quedó convertido en un muñeco de madera.

Al comienzo de esta nueva sección del Ciclo de Fausto reaparece de forma breve (0:00:00-0:00:52) la pieza para piano “An Evening In Hell” de James Nye, seguida de una composición electroacústica de Angela Valid, que se titula "Hell Kebabs" (0:00:53-0:25:52). Así que pasamos de una tarde en el infierno a los kebabs del infierno; sin duda la cosa se está poniendo siniestra. Y por cierto, Angela Valid no es una persona, sino el nombre artístico del dúo británico Iain Chambers y Alex Jones.

  • “Gretchen”

Ergo permanece inmóvil, para él es como si no hubiera tiempo ni espacio. Pero entonces escucha un tango y se alegra un poco. Aparece en la habitación la que podría ser su compañera de baile, Gretchen, una solitaria y guapa joven a la que según dice Ergo el doctor Faustus le arruinó la vida. Te recuerdo que en el primer cacho del ciclo se proyectó una película que se llamaba también Gretchen. Ella se sorprende cuando se da cuenta de que el muñeco de madera la está mirando y comienza un largo monólogo (0:36:09-0:51:44).

Entre los diferentes elementos musicales que lo acompañan, cabe destacar las improvisaciones al chelo de Bela Emerson, que cerraban también el segundo cacho. Y como bien apunta George en el análisis publicado en su blog Cerebral Rift, la chica también canta a ratos la melodía de "Anything Goes".


Cada parte se superpone dando lugar a una música onírica y sugestiva, y la mezcla la completa el "Gretchen's Tango", una pieza que cuenta con la trompeta de Mark Upton y que intercala de nuevo la "Habanera" de Carmen. Está disponible junto a otros fragmentos musicales del ciclo en el álbum Music from ‘The House of Dr Faustus’, en el Free Music Archive.

  • “Chronicles of the Suspicious Gentleman”

Y en este tercer cacho hasta ahora no hemos encontrado ninguna canción pop (en sentido amplio, claro). La primera que suena es un himno de los suspicaces (0:52:24-0:54:29). Justo antes, un teatro de marionetas ha aparecido ante los ojos de Ergo. Allí van a representarse Las crónicas del hombre suspicaz. El protagonista es, según narra Gretchen, un caballero joven y tonto. Conoce a la guapa Madiana, una bailarina exótica que asegura venir de la Luna. Pero el amor pronto se vuelve enfermizo por culpa de las sospechas.

Y ahora vamos a escuchar un intercambio de versiones. En primer lugar, la celebérrima "Fever" (0:01:48-1:07:05). Esta canción, que popularizó Peggy Lee hace bastantes años, sirve aquí para reflejar la locura en la que se ha convertido la relación entre Madiana y el caballero suspicaz, que acaba matando al ser amado e intenta deshacerse del cuerpo. Al final le llevan a un reformatorio para lunáticos asesinos y locos en general, y allí canta a su manera "Sugar Pie Honey Bunch" (1:08:31-1:14:17), gran tema del trío de compositores de la Motown Holland–Dozier–Holland y que en su día grabaron los Four Tops.


Ergo Phizmiz tiene varios discos sólo con versiones de Prodigy, la Velvet Underground o Lauryn Hill, e incluso ha lanzado al mundo su interpretación del "Mambo Number Five" que tan famoso fue hace unos años. No obstante, estas dos versiones son que yo sepa las únicas completas de canciones populares más o menos reconocibles que aparecen en el Ciclo de Fausto. Con ellas termina esta otra historia paralela, después de la del niño ventrílocuo George Scrape que conocimos al final del primer cacho. El teatro de marionetas desaparece de la vista y Gretchen, que es un poco exhibicionista, se levanta la falda enseñando la vagina y desaparece por una trampilla.

  • "Helen”

De nuevo se queda solo Ergo Phizmiz, que vislumbra la mágica aparición de un enorme órgano de feria operado por cientos de autómatas y marionetas. Traslada a Helena de Troya, que nos va a ofrecer una versión de la historia de La Iliada a través de la mímica (1:16:01-1:31:52). Encontramos algunos fragmentos de ópera que recuerdan lo que escuchamos en el segundo cacho del ciclo, junto a extrañas voces que recitan en latín.

Cuando termina la representación, Helena desaparece junto al órgano, que retrocede mientras la música suena al revés. Entonces Ergo se rasca la nariz y se levanta. Eso no tiene nada de particular, ¿o sí? En realidad, significa que se puede mover y ha recuperado su forma humana después de pasarse las dos últimas horas convertido en un muñeco de madera. En esos casos, uno tiene necesidades, y a Ergo le entran un montón de ganas de ir al baño. Pero antes le toca el turno a un podcast en el que tres niños de trece años juegan con diversos instrumentos y hacen su aportación al Ciclo de Fausto, grabando una banda sonora para una proyección (1:46:20-2:00:12). Ah, y el contenido del podcast, editado por Simon Perry, viene de un taller en la Quay Arts de la Isla de Wight, que suele realizar este tipo de actividades para niños.

  • “Kinetoscopes & Dung”

El caso es que Ergo localiza un baño y hace de vientre pero se da cuenta de que algo más se ha ido por el retrete cuando no debería: su alma. Y eso que no la ha vendido a ningún diablo, comenta. No le queda más remedio que meterse en el retrete y tirar de la cadena. De esta forma, nuestro protagonista aparece en las cloacas de la casa del doctor Faustus, que por supuesto apestan y están llenas de ratas. Pero además hay cientos de extraños kinetoscopios, que eran los más antiguos proyectores de películas. Ergo viaja entre las cloacas en una cesta hecha de bebés que se quejan (yo tampoco lo entiendo) y ve una película sobre Lucifer en la que habla un hombre que tiene cabeza de conejo. Y entre otros detalles, suena dos veces un fragmento de "La danza macabra" de Saint-Saëns, una de mis obras orquestales favoritas (2:22:10-2:22:42 y 2:23:45-2:24:42). Y se me olvidaba comentar que otra partitura clásica que ha estado sonando a lo largo del Ciclo de Fausto es "Le Tango Perpetuel" del gran Satie.

 En el siguiente kinetoscopio se puede contemplar una representación acartonada del cielo y el infierno, con un coro de ángeles y demonios. Es la antesala del dúo entre Dios y el Diablo titulado “To See You Smile", sin duda una de las mejores canciones de todo el ciclo (2:26:17-2:32:02). El propio Ergo debió entenderlo así, ya que apareció junto a "Monkeystage" (que ya sonó en el segundo cacho) en el single promocional editado en el Free Music Archive.  Ergo no entiende muy bien lo que ha visto, y a la busca de su alma se deja guiar por el sonido de un piano, que le conduce a una sala de fiestas subterránea. Allí se queda en una esquina algo cohibido, y sólo el piano parece prestarle atención.

La situación resulta bastante extraña, y cuando una voz le susurra al oído y se gira, sólo encuentra a un pequeño cerdo que empieza a crecer y estalla haciendo un ruido horrible, destrozando la habitación. Curiosamente, se trata del segundo cerdo que aparece en una fiesta en el Ciclo de Fausto, siempre como mal augurio. Y con el sonido del violín de Amie Willingale nos vamos acercando al final (2:43:51-2:47:12). En concreto, este tercer cacho termina como empezó, con James Nye a piano y la reaparición de "An Evening In Hell".

Y recuerda que otro análisis (en inglés) sobre el tercer cacho del Ciclo de Fausto se publicó en el blog Cerebral Rift: Day Five y Day Six.    


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